Una peregrinación virtual por los monasterios de Serbia: descubre las joyas espirituales de la Ortodoxia

16-03-2026 20:56:32
8 минута

Por Marija Savic

Querido lector, te invito a emprender conmigo un viaje, una aventura espiritual, una peregrinación. El lugar al que deseo conducirte quizá esté lejos de tu hogar y de tu tierra, tal vez incluso en otro continente. Pero para este viaje no se necesita ni maleta ni pasaporte; bastan unos minutos de atención para dar, desde la calidez de tu casa, un paso hacia el lugar que quiero mostrarte.

Nos dirigimos a Serbia, un pequeño país europeo con una historia larga y compleja. No te llevo a recorrer sus ciudades ni a conocer sus calles bulliciosas. Te conduzco hacia sus monasterios ortodoxos. A mi entender, es en ellos donde se refleja con mayor claridad la historia, la fe y la continuidad del pueblo serbio. Al conocer sus monasterios, irás conociendo también, poco a poco, la propia Serbia.

Nuestra peregrinación por Serbia comienza en Kosovo y Metojia. Tal vez te preguntes por qué empezamos aquí y no en Belgrado, la capital situada en la confluencia del Sava y el Danubio, ciudad que en la antigüedad llevaba el nombre de Singidunum.

la confluencia del río Sava y el río Danubio junto a la margen derecha de la isla de la Gran Guerra y Kalemegdan

Foto: la confluencia de los ríos Sava y Danubio, junto a la orilla derecha de la isla de la Gran Guerra y Kalemegdan, El original: fragmento de una fotografía por Petar Milošević, wikimedia.org

Comenzamos en Kosovo porque este territorio está profundamente inscrito en la memoria histórica y espiritual del pueblo serbio. Aquí, el 28 de junio de 1389, tuvo lugar la batalla entre el ejército serbio, encabezado por el príncipe Lazar, y el ejército otomano del sultán Murad. Ambos gobernantes perdieron la vida en aquel enfrentamiento, y sus consecuencias marcaron el inicio de un largo y difícil período en la historia de Serbia.

Foto: Adam Stefanović, Batalla de Kosovo - Muere el caballo del príncipe Lazar, 1875. El original: Museo Nacional de Belgrado

Por eso, Kosovo no es solamente un espacio geográfico. Es un lugar de memoria, un símbolo de sufrimiento y perseverancia, y es aquí donde iniciamos nuestro camino hacia los monasterios serbios.

En Kosovo se encuentra un gran número de monasterios ortodoxos serbios. La mayoría fueron erigidos como fundaciones piadosas por los soberanos de la dinastía Nemanjić, que gobernaron las tierras serbias desde el siglo XII hasta finales del XIV. Estos monasterios no fueron solo lugares de oración, sino también centros espirituales y culturales donde surgieron manuscritos, frescos y los cimientos de una tradición que ha perdurado a lo largo de los siglos.

Mapa de la diócesis de la Iglesia Ortodoxa Serbia de Raso-Prizren con monasterios en el territorio de Kosovo y Metohija.

Foto: Mapa de la diócesis de la Iglesia Ortodoxa Serbia de Raska y Prizren con los monasterios en el territorio de Kosovo y Metohija. El original: ArdadN, wikimedia.org

Monasterio Decani con el Monte Prokletije al fondo

Foto: Monasterio Dečani con el Monte Prokletije al fondo, El original: fragmento de una fotografía de a.dombrowski, wikimedia.org

Entre los numerosos monasterios que se elevan en Kosovo y Metojia, uno ocupa un lugar singular. Escondido entre las montañas de Prokletije, cerca de la ciudad de Peć, se encuentra el monasterio de Visoki Dečani. Fue fundado en el siglo XIV por el rey Esteban Dečanski (1321–1331) y concluido por su hijo, el emperador Dušan el Poderoso (1331–1355). Desde hace siglos, sus muros permanecen en pie como testimonio de un tiempo en el que fe y Estado, arte y oración, estaban profundamente entrelazados. Aquí realizamos nuestra primera parada. Ante nosotros no se alza solo un monumento histórico, sino un monasterio vivo, donde aún hoy se celebra la liturgia, los monjes oran y los frescos de siete siglos conservan su color.

San Stefan Uroš III Nemanjić, Stefan Dečanski, fresco del fundador en el monasterio de Dečani

Foto: San Stefan Uroš III Nemanjić (Stefan Dečanski, Santo Rey), fresco del fundador en el monasterio de Dečani, El original: wikimedia.org

 

Ante nosotros se eleva la iglesia del monasterio de Visoki Dečani, monumental y luminosa, construida en mármol blanco y rosado que adquiere un suave resplandor bajo el sol. Su altura y sus proporciones armónicas revelan de inmediato la solidez de un edificio que lleva siete siglos en pie entre las montañas. La fachada es firme y equilibrada. Las hileras de piedra están cuidadosamente ensambladas, los arcos se elevan con serenidad y el portal de mármol está finamente labrado. La monumentalidad de Dečani reside en la propia piedra, en su masa, en su luz y en su permanencia.

 La puerta norte de la iglesia, las ventanas y el mármol blanco y rosa de las paredes de la iglesia

Foto: la puerta norte de la iglesia, las ventanas y el mármol blanco y rosado que reviste las paredes de la iglesia. El original: por GentiBehramaj - Own work, CC BY-SA 4.0, wikimedia.org

La iglesia, construida en el siglo XIV, está dedicada a Cristo Pantocrátor —el Señor Todopoderoso— y celebra como fiesta principal la Ascensión del Señor. Su exterior de mármol anuncia un interior que impresiona: un espacio elevado y alargado, bañado por una luz que cae sobre los frescos que cubren casi por completo los muros.

vista desde la parte central de la iglesia hacia el altar, Monasterio de Visoki Decani

Foto: vista desde la parte central de la iglesia hacia el altar, El original: facebook.com

Los frescos se conservan de manera extraordinaria. A diferencia de muchos otros templos de los Balcanes, no fueron sistemáticamente destruidos durante el período otomano ni sufrieron grandes devastaciones en los siglos posteriores. Gracias a ello, hoy constituyen uno de los ciclos pictóricos medievales más completos y mejor preservados que han llegado hasta nosotros.

En el interior del templo se conservan las reliquias incorruptas y milagrosas de san Esteban Dečanski, fundador del monasterio.

Myropolitan Amfilohije reza sobre las santas reliquias de San Stefan Dečanski

Foto: El metropolita Amfilohije ora ante las santas reliquias de San Stefan Dečanski, El original: mitropolija.com

Su vida estuvo marcada por un acontecimiento que dejó una huella profunda en la historia espiritual del pueblo serbio. Cuando era joven príncipe, fue acusado injustamente de participar en una rebelión promovida por la nobleza. Por orden de su padre, el rey Milutin, fue castigado con la ceguera y enviado a Constantinopla, al monasterio del Pantocrátor. Según su hagiografía, mientras oraba en la iglesia del monasterio, cayó en un sueño en el que se le apareció san Nicolás y le devolvió la vista. Al despertar, había recobrado verdaderamente la visión. Este milagro lo guardó en silencio durante un tiempo, hasta su regreso a Serbia y su ascenso al trono.

Desde entonces, sus reliquias incorruptas han sido fuente de consuelo y sanación para innumerables fieles. Ante su relicario, los creyentes se reúnen, presentan sus oraciones y piden ayuda en sus enfermedades corporales y espirituales. Aún hoy, en este templo, se percibe la viva comunión entre el santo y el pueblo que acude a él con fe.

Lo que constituye el alma de todo monasterio son sus monjes. Detrás de los muros de mármol y de los antiguos frescos hay una comunidad monástica viva que, con su oración y su trabajo, sostiene este espacio sagrado. La comunidad de Dečani es una de las más numerosas de la Iglesia Ortodoxa Serbia.

El patriarca serbio Porfirije con el metropolitano Teodosije de Raška-Prizren y los monjes del monasterio Visoki Dečani, encabezados por el abad Sava, en 2025

Foto: El patriarca serbio Porfirije con el metropolita Teodosije de Raška y Prizren y los monjes del monasterio de Visoki Dečani, encabezados por el abad Sava, en 2025, El original: facebook.com

Al frente del monasterio se encuentra el abad, el archimandrita Sava (Janjić), quien, junto con los hermanos, asume la responsabilidad de la vida espiritual y cotidiana de la comunidad. La oración es el fundamento de su jornada —los oficios litúrgicos, las oraciones de la mañana y de la tarde, la Divina Liturgia —, pero aquí la oración no se separa del trabajo.

El abad Sava de Dečan en las puertas imperiales.

Foto: El abad Sava de Dečani ante las puertas imperiales. El original: www.facebook.com

El monasterio posee una amplia economía que garantiza su sustento. Los monjes producen vino y queso, elaboran velas, pintan iconos y practican la talla en madera. Este esfuerzo no es solamente un medio de subsistencia, sino parte del ascetismo monástico: un trabajo que se entrelaza con la oración.

Almuerzo festivo en el gran comedor del monasterio el día del santo patrón del monasterio, 24 de noviembre de 2025.

Foto: Almuerzo festivo en el refectorio del monasterio con motivo de la fiesta del santo patrón del monasterio, el 24 de noviembre de 2025. El original: facebook.com

En esta armonía entre oración y labor, Dečani vive hoy con el mismo ritmo que ha marcado su existencia desde hace siglos.

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Imágenes de vídeo del archivo personal de Marija Savić

Lo que marca de manera particular la vida cotidiana del monasterio de Visoki Dečani es el hecho de que se encuentra en un entorno mayoritariamente albanés, en una región que aún hoy conserva las huellas de tensiones políticas y heridas del pasado reciente. La convivencia no siempre es sencilla, y la confianza se construye lentamente, en medio de dificultades.

Después de la guerra de 1999, el monasterio permanece bajo la protección permanente de las fuerzas de la KFOR. Su presencia no es una formalidad, sino una realidad que refleja la complejidad de la situación de seguridad. En ocasiones, la movilidad de los monjes se ve limitada y los bienes del monasterio han sido objeto de presiones y disputas.

Entrada al monasterio de Visoki Dečani rodeada por la KFOR. El único santuario custodiado por la KFOR.

Foto: Entrada al monasterio de Visoki Dečani rodeada por la KFOR, el único santuario que permanece bajo su custodia, el original: fragmento de una fotografía por Maki Simović, wikimedia.org

Sin embargo, a pesar de estas circunstancias, el ritmo espiritual del monasterio no se ha interrumpido. Los oficios se celebran cada día, la oración no cesa y las puertas de la comunidad siguen abiertas para los peregrinos. Un gran número de fieles continúa llegando desde todas las regiones de Serbia, así como de otros países ortodoxos. De manera especial, muchos jóvenes visitan Dečani, buscando paz y fortaleza espiritual.

Durante la guerra y en los años posteriores, el monasterio fue protegido por soldados italianos. Algunos de ellos, al convivir de cerca con la comunidad monástica y conocer su modo de vida, llegaron a amar la Ortodoxia y decidieron abrazarla. Este hecho da testimonio, de manera silenciosa, de la autenticidad y de la fuerza espiritual que los monjes de Dečani transmiten no solo con palabras, sino también con su forma de vivir.

Oficiales italianos en el lugar de honor durante la Santa Liturgia en el monasterio de Visoki Dečani

Foto: Oficiales italianos ocupan el lugar de honor durante la Divina Liturgia en el monasterio de Visoki Dečani, El original: facebook.com

 

Foto de portada: de Decani, Iglesia Ortodoxa Serbia, Kosovo y Metohija, Serbia, exterior, lado oeste de la iglesia sobre la entrada principal, El original: fragmento de una fotografía by Adam Jones, Ph.D. - Own work, CC BY-SA 3.0, wikimedia.org

 

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